31 enero 2012

Huevas de Pescado

Las huevas de pescado, si no nos queremos meter en un berenjenal, diríamos que es la masa ovalada que forman los huevecillos de los peces hembras.
La huevas de pescado, prensadas, ahumadas, cocidas, fritas etc. se utilizan para canapés, salpicones, guarnición de otros platos, etc. 
Una de las preparaciones reina con huevas de pescado es el Caviar, que ya lo cita en 1432 Rabelais en Patagruel como entremés exquisito, pero no hay que irse a Francia ya que Cervantes también las cita en El Quijote.
Pero quien quiera enterarse un poco más profundamente sobre las huevas de pescado que lea el artículo que sigue que ha salido de la mano de D. José Soler Diaz de la WEB Gastronómica Alicantina, donde a parte de este articulo encontraran ustedes muchos más, todos ellos dignos de ser leídos. 

Copio y pego lo escrito por el Sr. Soler:
De todos los alimentos que obtenemos del agua, los huevos o «huevas» de pescado son los más caros y lujosos. El caviar, la hueva salada del esturión, es la trufa del reino animal: un notable alimento que cada vez es más raro y costoso, debido a los estragos que ha hecho la “civilización” con su fuente salvaje de obtención. Afortunadamente, ahora hay criaderos de esturión (en España ya hay varios) que producen buen caviar, y se utilizan huevos de otros peces como alternativa económicas y sumamente interesantes.


21 octubre 2011

Marmitaco y Codornices, dos recetas con pedigree

Estas 2 recetas manuscritas que me han dejado copiar perteneció a la madre de una señora mayor, (75 años),  que vive en la llanada alavesa.
Las recetas manuscritas pueden datarse  entre 1940/1950, aunque me informó la donante que esta receta tal vez su abuela, que no sabía escribir, se la dictase a su hija,  cosa que dudo un poco ya que en la receta de las codornices aparece el ingrediente “bacon” y este término  no era de habitual uso hace 70 años en España. (Una de las primeras en utilizar este término en su libro La cocina completa (1933) fue Maria Mestayer de Echague, Marquesa de Parabere).
Por lo tanto más creo que se escribió hacia la década que digo, aunque la abuela de la donante la viniese oficiando años antes.
 Unos cuantos autores, extranjeros todos ellos, escribieron en sus libros, anteriores al dela Marquesa, unas codornices similares en nidos de patatas paja y estos si empleaban  el bacón en sus escritos, también puede ser que la abuela de la donante fuera “viajada” y conociese la receta y utilizase el termino bacon, para dar a su receta un toque “exótico” para la época.
También podría ser que esta señora utilizase la palabra procedente del francés antiguo “Bakko” , que significaba “Jamón”. Que luego se transformó en “Bacon”, término que designaba a una pieza de cerdo salada o al cerdo entero. Finalmente el inglés se apropió de la palabra, que luego adquirió su sentido actual, “Tocino magro de cerdo salado, curado y ahumado, que generalmente se presenta en loncha finas, fritas o a la plancha como acompañante de otras preparaciones, especialmente de unos huevos fritos.
Son unas reflexiones que hago que tal vez esté errado, pero mis doctos lectores podrán tal vez comentar algo al efecto.

19 octubre 2011

El Cochinillo asado o Tostón

Una receta original manuscrita por José María (no pone el apellido en la firma) y fue escrita en la década de los 60 del siglo pasado y publicada por la gentileza de Elias Elorza en uno de los boletines de la Cofradía Vasca de Gastronomía. 

17 octubre 2011

Recetas con pedigree histórico

Setas tostadas a la bordelesa, por Montesquieu (1700)
Hay que escogerlas grandes y abiertas (¿gibelurdiñas?) se mondan y se les quita el rabo. Se colocan sobre la parrilla, la parte cóncava arriba y se rellenan los huecos con man­tequilla, sal, pimienta, ajos y finas hierbas (perejil) todo picado y menudito. Se dejan asar bien y tostar por la parte convexa y se sirven en una fuente en que se habrá derretido mantequilla.
(Actualmente se ofician de esta manera por algunos, pero la mayoria sustituye la mantequilla por aceite de oliva virgen extra).
  
Flan Ruso, por el conde de Tolstoi (1719)
Se baten en punto de nieve cuatro claras de huevo, con dos cucharadas de azúcar y otras dos de jalea de grose­llas o de guindas que se habrán batido muy bien antes de incorporarlas. Se vierte en una tartera, se tapa y se cuece al horno con fuego encima de la tapadera.
(Como se puede ver en esta preparación no se emplean las yemas)

Apple-Kake, por Lord Byron (1824)
Se mondan 24 manzanas, se limpian de pepitas y celdillas y se cuecen en un perol con medio vaso de agua, la corteza de un limón, canela y media libra de azúcar. Cuando las manzanas están bien cocidas, se pasan en forma de puré. Se dejan enfriar y luego se añade remo­viendo poco a poco, ocho huevos bien batidos como para tortilla. Hecha bien la mezcla se engrasa un molde con manteca de vaca (o mantequilla) se llena con la mezcla y se hace cocer al baño maría.
(En esta entrada tengo realizada un flan de manzana a la antigua usanza, que se hacia en Álava/Guipuzcoa aproximadamente hace más de 100 años)
  
Chuletas regias, por Luis Felipe (1848)
Se toman tres chuletas de carnero se golpean y una de ellas se unta por los dos lados con manteca de vaca de chan­tilly (o similar) y se sazona con sal y una chispa de estragón. Se colocan estas chuletas, una encima de otra, bien sobrepuestas, en medio la que lleva todo el aliño. Se ponen así en "bloc" en parrilla sobre brasa viva. Se les da la vuelta a tiempo y se sirven sin desplazarlas en la mesa del rey cuando almuerza con dos ministros. El rey se come la chuleta que está en medio y los convidados las otras.
(100 años después las famosas chuletas de buey que se cocinaban en Berritz se hacían de esta manera).
  
Tortilla de patatas a la mexicana, por Juarez (1853)
Muchas patatas fritas, po­cos huevos, se mezcla todo y sin moverlo se cuaja, friéndolo en mucho aceite en una sartén por ambos lados. Debe estar la tortilla amazacotada. 
(Actualmente se hace un revuelto de patatas fritas que se le asemjea)

23 septiembre 2011

Marmitako. ¿Receta original de Arzak?

Nota: Donde digo D. Jose Maria debe de ser cambiado por D. Juan Mari.

Después de organizar un poco mis papeles con recetas, unas manuscritas y otra mecanografiadas, me apareció esta receta firmada por "Arzak". 
Me llegó esta receta por mediación de un prestigioso y a la vez famoso industrial guipuzcoano. Debido a esta procedencia, no dudo del origen de esta receta, pero como me gusta ser veraz con lo que escribo, me dirigí el 27 de agosto de este año al Sr. Arzak, en estos términos: 
"Buenos días D. José María: 
Revisando papeles de años pasados me ha aparecido una receta con la firma "Arzak" cuya reproducción adjunto. No se si será la firma de su casa o el que escribió la receta puso esa firma. 
El documento es de hace bastantes años y está escrito a maquina. 
Entre las muchas cosas que trato en mis blogs, uno lo tengo dedicado a la Historia y otro a la recuperación de recetas. Como me gusta ser veraz, hasta donde puedo llegar y quiero editar esta receta como una curiosidad, tal vez sea de los principios de la casa o cuando todavía operaba en los fogones su Sra. Madre, le agradecería si tiene algun comentario al respecto. 
Tal vez no me recuerde, pero son varias veces las que he tenido el placer de sentarme en su casa. 
Muy agradecido de antemano".
Al no recibir ninguna contestación, voy a publicarla y para mi esta receta es de Arzak mientras no me demuestren lo contrario.
Me hubiese gustado poder datarla, pero el abanico es bastante amplio (1955/1970) por lo que la receta podría pertenecer a  Dª Francisca Arratibel, esposa de D. Juan Ramón Arzak, madre de D. Jose Maria, o bien podría tratarse de una receta de este último.
Fotografia del documento.



15 agosto 2011

Kaiku, recipiente de madera para el ordeño y otros usos.

Para los estudiosos del significado de las palabras (etimólogos) y se fíen de las obras literarias y los diccionarios para hacerse una idea clara del significado del  vocablo kaikua, perderán el tiempo y de nada sirve el parecido entre la palabra kaiku en euskera y la palabra caucus en latín o kauka en griego, si no se puede presentar un objeto o un dibujo latino o griego, que se parezcan al kaiku en la forma de este utensilio.
Algunos solo conocerán someramente este vocablo y lo relacionaran con el Kaiku (cuenco especial de madera) como lo define el Diccionario Enciclopedia de Gastronomía Vasca y editado por la Cofradía Vasca de Gastronomía: Voz vasca que designa la vasija de madera utilizada desde tiempos prehistóricos por los vascos para el ordeño de las ovejas y hervir alimentos mediante la introducción de piedras rusientes en su interior.
Está hecho de madera de abedul, de forma troncocónica, con el eje oblicuo, la parte superior o boca, más abierta que su base y que lleva un asa horadada en su extremo de la parte superior.

Existen dos tipos de kaikus, uno para el ordeño, por cuya razón el eje es más inclinado y que prácticamente está en desuso para este menester,



01 julio 2011

YERBAS del TARAHUMARA / Huachinango adobado

Este escrito fue publicado en el blog Delicias Prehispánicas, que promueve el rescate etnogastronómico; en Pro de la erradicación de la pobreza.
Lo publico en mi sección de Historia con el consentimiento y autorización de sus autores, recomiendo girar una visita a este blog en el que editan artículos muy interesantes, con mucha historia en ellos.

 ... no hace mucho tiempo, allá por los 50's, estas plantas las traían los tarahumaras y las vendían en "manojitos" de a centavos; orégano, yerba del venado, basote, sábila, sarabiqui , la menta, hojas de nogal,  quelite, zacate y la "yerba de la víbora"  ( que se utilizaba para neutralizar el veneno de la víbora de cascabel ) ,  la yerba del apache, etc...

Antes de la receta:

"YERBAS DEL TARAHUMARA"

Han bajado los indios tarahumaras,
que es señal de mal año
y de cosecha pobre en la montaña.
Desnudos y curtidos,
duros en la lustrosa piel manchada,

denegridos de viento y de sol,
animan las calles de Chihuahua,
lentos y recelosos,
con todos los resortes del miedo contraídos,
como panteras mansas.

Desnudos y curtidos,
bravos habitadores de la nieve
-como hablan de tú-
contestan siempre así la pregunta obligada:
-"Y tu ¿no tienes frío en la cara?

Mal año en la montaña,
cuando el grave deshielo de las cumbres
escurre hasta los pueblos la manada
de animales humanos con el hato en la espalda.

Los hicieron católicos
los misioneros de la Nueva España
-esos corderos de corazón de león.
Y, sin pan y sin vino,
ellos celebran la función cristiana
con su cerveza-chicha y su pinole,
que es un polvo de todos los sabores.

Beben tesgüiño de maíz y peyote,
yerba de los portentos,
sinfonía lograda
que convierte los ruidos en colores;

y larga borrachera metafísica
los compensa de andar sobre la tierra,
que es, al fin y a la postre,
la dolencia común de las razas de los hombres.

Campeones de la Maratón del mundo,
nutridos en la carne ácida del venado,
llegarán los primeros con el triunfo
el día que saltemos la muralla
de los cinco sentidos.

A veces, traen oro de sus ocultas minas,
y todo el día rompen los terrones,
sentados en la calle,
entre la envidia culta de los blancos.

Hoy solo traen yerbas en el hato,
las yerbas de salud que cambian por centavos:
yerbaniz, limoncillo, simonillo,
que alivian las difíciles entrañas,

junto con la orejela de ratón
para el mal que la gente llama "bilis";
y la yerba del venado, del chuchupaste
y la yerba del indio, que restauran la sangre;

el pasto de ocotillo de los golpes contusos,
contrayerba para las fiebres pantanosas,
la yerba de la víbora que cura los resfríos;
collares de semillas de ojos de venado,
tan eficaces para el sortilegio;
y la sangre de grado, que aprieta las encías
y agarra en la nariz los dientes flojos.

(Nuestro Francisco Hernández
- El Plinio Mexicano de los Mil y Quinientos -
logró hasta mil doscientas plantas mágicas
de la farmacopea de los indios.

Sin ser un gran botánico,
don Felipe Segundo supo
gastar setenta mil ducados,
¡para que luego aquel herbario único
se perdiera en la incuria y el polvo!.

Porque el padre Moxó nos asegura
que no fue culpa del incendio
que en el siglo décimo séptimo
aconteció en El Escorial.)

Con la paciencia muda de la hormiga,
los indios van juntando sobre el suelo
la yerbecita en haces
-perfectos en su ciencia natural.

                                    Don Alfonso Reyes, Mexico.
                                                          (1889-1959)
______________________________

 LOS TARAHUMARAS

Los conocimientos ancestrales de los tarahumaras, hoy se van perdiendo......   los curanderos y las parteras saben que la flor de sabila es un anticonceptivo natural, y de hecho la pildora anticonceptiva (la que todos conocemos) se obtuvo originalmente de una hormona derivada de un camote mexicano, llamado popularmente "cabeza de negro"..
Por otra parte, el maíz, los frijoles y la calabaza proporcionan aminoácidos escenciales en su dieta diaria, ademas de proteínas y carbohídratos. El chile, los quelites y algunas frutillas, se encargan de las vitaminas y minerales. De los rios, pescan con tecnicas ancestrales, y la fuente de proteínas aun mayor.

Se ha comprobado que el tesgüiño ( bebida "embriagante" ancestral )  desarrolla en su proceso de fermentacion una fuente importante de proteinas y aminoacidos. La menta es rica en aceites esenciales y ademas ayuda en ciertos malestares estomacales. El basote  -- epazote -- es utilizado por nuestros pueblos  desde tiempos inmemorables para expulsar las lombrices ( esta planta contiene aceite de quenopodio, que le da ese fuerte olor caracteristico ) .

Hablar de tarahumara ( raramuris ) es hablar del conocimiento ancestral del uso medicinal de las plantas, así como su uso en la cocina “indígena“. Pero en época de escasees de estas, los peces capturados en arroyos, ríos o lagunas representan la fuente principal de alimento.


Técnicas de pesca
En aguas poco profundas, donde existen cavidades entre las rocas, se pesca con las manos. Otras se pesca con arpones (generalmente en el mar para aquellas etnias que viven en la cercania), con lanzas, con arco y flecha…. algunas veces con rifle; una técnica “moderna”
Los tarahumara y otras 20 etnias de México, utilizan técnicas ancestrales de “adormecimiento”
La más sencilla es dejar caer una piedra sobre otra, dentro del agua, para aturdir a los peces y que sean más fáciles de atrapar. Esta estrategia también la hacen con palos o remos en los ríos. Otra, manipulan y extraen veneno de plantas naturales. Luego lo vierten en las aguas, los peces mueren y flotan. Algunas de estas plantas son, según diversos autores:
Agave bovicornuta, camote blanco, bejuco de chile, palo de leche, lechuguilla ( otro tipo de maguey con el que también hacen tesgüiño), avellano, ciertas enredaderas, la corteza del nogal y de la caoba, entre otras.
También pescan con sedal y anzuelo, que antes eran fabricados de plantas naturales y ahora son de nylon y metal respectivamente. Así mismo, fabrican trampas hechas a partir de ramas, a veces con cebo y otras no. También las hacen con piedras, lodo y zacate o utilizan redes y cestos de paja. Por supuesto, también pescan con redes, algunas veces provistas de mangos y otras no y cuando son de “arrojar” estas están provistas de plomos en las orillas.
Datos arqueológicos corroboran la explotación de la fauna acuática desde hace más de 7,000 años. Al contacto con los conquistadores, la influencia en la evolución de las técnicas ancestrales de pesca de los indígenas mexicanos, fue muy limitada.

VAMOS A LA RECETA que ya me dio hambre!!


Ingredientes:
Un huachinango de un kilo ( red snapper )
Un tercio de taza de camaroncitos secos
10 chiles rojos, una combinacion de los chiles de tu preferencia
( segun tu gusto por lo picante )
3 Cebollas moradas cortadas en pluma.
2 o tres tomates bien maduros.
Una ramita de epazote.
Un limon grande y una lima.
3 dientes de ajo.
Pimienta blanca, sal
Un poco de almidon de maiz
(o harina de arroz)
Aceite para freir.
Aceite de oliva.
Medio centimetro de raiz de gengibre (opcional)

La receta la pueden ver completa en este enlace.

Paco Perez,
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ALFONSO REYES.
(1889-1959)

Alfonso Reyes nació en la ciudad de Monterrey, N. L., Mexico el 17 de mayo de 1889. Tras una larga trayectoria periodistica y diplomatica, fallece en la Ciudad de México, el 27 de diciembre de 1959.
 "Borges ha dicho de él que escribió la mejor prosa castellana de nuestro tiempo. A mí me enseñó que la cultura tenía una sonrisa: que la tradición intelectual del mundo entero era nuestra por derecho propio y que la literatura mexicana era importante por ser literatura y no por ser mexicana"
                                                                                                                      Carlos Fuentes

15 junio 2011

Amaranto un alimento Pre-Colombino, afortunadamente recuperado de la barbarie conquistadora

Este escrito se publica con la autorización de su autora Gabriela, Clavo y Canela.

''El mejor alimento de origen vegetal para consumo humano'', así de sencillo e importante resulta el amaranto.
El amaranto (que significa ''la planta de la inmortalidad'') es una humilde hierba oportunista, un arbusto de esos que crecen espontáneamente junto a algún cultivo. Genera una flor rojiza y puede medir de 80cm a 1,50 mts.
Pertenece a la familia botánica Amaranthaceaea y, tal vez por la fuerza de tanta confusión junto con algunas otras plantas parecidas (Ej: la quinoa) ha sido necesario crear una nueva clasificación: pseudocereal.
Tanto las semillas como las hojas del amaranto son comestibles.



02 mayo 2011

Pinceladas sobre la Salsa Mahonesa.

Enviado a news es.charla.gastronomia por Miguel A. Román 5-10-02.

Los escritos de Miguel A. Roman son un lujo de erudición y muy agradables de leer, recomiendo visitar este enlace y luego cada uno es muy libre de quedarse o no. 
Corría el año de 1716. Inglaterra y Francia se disputaban a dentelladas la supremacía en Europa ante la evidencia de que a España le fallaba el pulso entre estertores dinásticos. Para mantenerse en el trono de Madrid, el Borbón había firmado en Utrech la cesión de Gibraltar y Menorca al dominio británico y el puerto de Mahón se reforzaba hasta ser considerado el más seguro del Mediterráneo.

Ajeno al conflicto, un ingeniero presentaba en la oficina de patentes de Londres la documentación de un proceso que permitía obtener una substancia oleosa de las semillas de una flor ornamental. Había nacido el aceite de girasol. Pero la escasa industria de la época mostró poco interés por el invento -que probablemente fuese presentado como fuente de combustible para candiles- y la técnica cayó en el olvido.
Han pasado cuarenta años. Mahón, 1756. En un golpe de audacia las tropas francesas han conquistado la plaza. La pérdida es tan sorprendente y dolorosa para los ingleses que buscan un cabeza de turco entre los militares responsables de la defensa: el almirante Byng es relevado de su cargo, sumariamente juzgado y fusilado.
Mientras tanto, en Menorca, el Duque de Richelieu celebra la victoria con un banquete ofrecido a sus oficiales. En el caluroso mayo balear el cocinero se decide por una salsa local, fría, liviana, suavísima y sabrosa, elaborada tan sólo con unas yemas de huevo y aceite de oliva. Siete años más tarde la enseña del león británico volvería a alzarse en "Port Mahon", pero ya era tarde: la salsa mahonesa había salido de su reducto insular para conquistar el mundo.
La anécdota es, probablemente, falsa. Demasiadas veces habían corrido juntos el huevo y el aceite desde los moretums romanos como para que la alquimia culinaria no hubiese topado antes con un truco tan burdo. Más todavía cuanto es innegable el parentesco con otras salsas bien conocidas como el all-i-oli, la rouille o incluso la salsa holandesa -otra envuelta en orígenes bélicos, y es que parece que aquellas gentes eran incapaces de organizar un fregado sin que el cocinero de campaña pariera entre el fragor de la artillería-.
Más plausible es la explicación que dice que en la corte parisina, alborozada con la victoria, se implantó una moda de eventos "a la mahonesa". Hubo danzas a la mahonesa, poemillas a la mahonesa e incluso "affaires" de alcoba a la mahonesa, esto es: rápidos pero efectivos y sustanciosos como la salsa que nos ocupa que hubiese recibido su nombre de tal corriente. La efímera moda se extinguió definitivamente treinta años más tarde con la invención de la guillotina, una ejecución "a la mahonesa".
Fuesen los campesinos menorquinos, el cocinero de Richelieu o los decadentes aristócratas de Versalles, la mahonesa exigía aceite de oliva y la impronta de sabor y aromas rotundos que esta grasa dejaba en la salsa no parecía disgustar a nadie.
Ni siquiera a la lejana corte zarista, donde un cocinero italiano la usó para embalsamar una lujosa menestra donde la verdura era comparsa frente al caviar osetra, el fiambre de oso o el salmón del Báltico. Servida a la mesa de Catalina II "La Grande" -viuda por propia voluntad- en un almuerzo de Navidad, la ensaladilla con mahonesa se hacía patrimonio del más extenso imperio de la historia y retornaría a la Europa occidental con el patronímico inexcusable de "Ensaladilla Rusa".
Pero, sin saberlo, la mahonesa había recalado en la cuna de su enemigo. El girasol había llegado a las estepas casi un siglo antes desde Holanda. Curioso asiento para una planta que provenía de los tórridos desiertos mexicanos. Mas frente al uso decorativo que se le asignaba a esta orilla del Dnieper, los hambrientos campesinos rusos centraron su interés en las alimenticias pipas de la Helliolum.
En ello trabajó el botánico Vladimir Pustovoit en la región de Krasnodar, y en 1830 llegan a los mercados de Moscú y San Petersburgo las primeras producciones industriales de aceite de girasol para el consumo humano.
El espaldarazo final viene del báculo de los patriarcas ortodoxos, que publican una relación de alimentos prohibidos durante la Cuaresma y donde se incluyen casi todas las grasas de freir -pues en esa época y clima eran de origen animal-. El de girasol no está en la lista.
La demanda se dispara y la producción se decuplica. A más de 3.000 kms del olivo más próximo, el girasol se convierte en la fuente del aceite de todas las Rusias.
Pero la historia, tozuda como humana, no detiene su conflictivo carro. En 1917 Vladimir Illich Ulyanov, conocido por "Lenin", reclama "todo el poder para los soviets". La casa real es ejecutada en pleno y los nobles y poderosos que pueden hacerlo huyen a París, una ciudad que traumatizada por "la Gran Guerra" se entrega divertida a los locos años veinte.
Los restaurantes parisinos ya colocaban a la capital francesa a la cabeza de la gastronomía mundial, y los rusos, con un abultado patrimonio puesto a salvo en Suiza, estaban dispuestos a gastárselo en cuanto les recordara su añorada patria: caviar, salmón, blinis, vodka y... aceite de girasol. Los dictadores de la culinaria no dudan en incorporar estos "exóticos y exquisitos" elementos a su recetario.
La debacle era previsible. En aras de un "sabor más suave" y ensoberbecidos de su propia autoridad, los "cheffs" adulteran su propia tradición y mutilan no tan sólo a la mahonesa sino también a la tártara, remolada, gribiche, Vincent, bagnarotte... salsas con un fuerte contenido sápido donde sólo el de oliva parecía sobrar.
¿En virtud de qué se modifica en una receta el 50% de sus ingredientes sin cambiarle siquiera el nombre? Nadie tiene el sentido común de denominar a la nueva emulsión "Salsa Rusa" o algo así, y "mahonesa" pierde su significado de origen y su sabor agrimeloso para pasar a ser un simple elemento decorativo y textural. En el summum de la irreflexión, cocineros de la talla de Michel Roux denominan mahonesa "dietética" a una salsa de queso batido donde ni el aceite tiene cabida (ISBN 84-88990-60-X, pág.111, traducción de Tatiana Suárez para la versión en castellano), o mahonesa "sin huevo" a una emulsión de leche y aceite... de girasol.
La auténtica -única- salsa mahonesa tiene, en efecto, un suave tono de oliva (preferentemente de varietales agradables al gusto, como hojiblanca o arbequina), y ese matiz, lejos de ser un estorbo, debiera ser apreciado por aquellos que por gourmet se tengan. Sin duda que el mismo proceso elaborado con aceite de girasol, soja o colza -bien refinados- ofrece un sabor más tenue... como también sería más suave el pil-pil, el pisto o la esgarrat si se usasen estas grasas o igualmente lo fuese la salsa "tabasco" si se sustituyesen las cayenas frescas por altramuces.
Irónicamente, el aceite de oliva puede refinarse y desodorizarse (y de hecho se hace, sometiéndolo a la misma tortura química que sufren las oleaginosas) hasta conseguir un sabor completamente neutro; pero esto, que en el girasol se presenta como virtud, es en el oliva una deficiencia que se subsana añadiendo aceite virgen para devolverle parte de su apreciada organolepsia.
Alguno de los que me lean pensarán que mis argumentos son los de un chauvinista del olivo patrio. Mal haría entonces ignorando que España es la quinta productora del mundo y primera de la UE en aceite de girasol, del cual la mitad proviene de la misma Andalucía que se enorgullece de ser la mayor productora mundial de aceite de oliva.
No hay tal. Me mueve tan sólo el interés por la verdad gastronómica y el respeto debido a la salsa mahonesa, una receta que se aproxima a un cuarto de milenio de andadura plena de... ¡sabor!

(N. del A.: Los hechos históricos relatados, siendo reales y contrastados, han sido expuestos no exentos de una interpretación romántica acompasada al hilo conductor. Discúlpenme los puristas de la historia si en algún tramo he pecado de ligereza o imprecisión.)