17 enero 2011

La cesta de Popea

Este artículo ha salido de la pluma de Charo Marco y lo publicó en su blog De Re Coquinaria, blog que recomiendo su lectura y ser seguidor del mismo. Periodicamente va editando artículos muy interesantes para los que nos gusta la Historia y la Gastronomia.


La Cesta de Popea
Para obtener información sobre la cocina romana antigua podemos acudir a todos aquellos indicios que nos ha legado la Antigüedad:
Los restos arqueológicos, principalmente de las ciudades de Pompeya y Herculano, nos permiten reconstruir el pasado.
El estudio de los fondos marinos.
Las letrinas urbanas o las de los campamentos y las cloacas.
Los sedimentos de un lago o una zona pantanosa.
El estudio de los granos de polen.

Las fuentes escritas indirectas, como los tratados de medicina, los trabajos de los agrónomos y los documentos fiscales. Y las fuentes clásicas directas, como la literatura de autores: Apicio, Plinio, el Viejo, Catón, Varrón, Cicerón, Marcial, Horacio, Ovidio, Juvenal, Suetonio, Plauto, Petronio, Plutarco, Persio... entre otros, nos ayudan a reconstruir el arte culinario.
Los mosaicos, los relieves arquitectónicos y las pinturas murales.
Con esta entrada vamos a abrir un apartado nuevo sobre la información culinaria que nos aportan los frescos murales encontrados tras la erupción del Vesubio.
En este caso nos vamos a centrar en una de las imágenes que encontramos en nuestro blog: se trata del cesto de mimbre con un velo que se halla en la Villa de Popea en Oplontis.

Al Este de una de las paredes de la habitación número 23 de la Villa de Popea encontramos una hermosa pintura que reproduce una cesta de mimbre bellamente decorada con dos grecas de color púrpura y fondo blanco.
La cesta presenta un trenzado variado, en el que se combinan trenzas verticales y una parte central con una pieza a modo de red.
Pese a estar cubierta por un velo, la transparencia del mismo nos muestra que en su interior se han guardado frutas. El velo las preserva de los insectos y de aquellos que quieran meter su mano en ella.
Parece que ese velo, que tiene algo de mágico, ha mantenido las frutas frescas durante años y años para que hoy podamos seguir disfrutando de su presencia.
La información culinaria que nos aporta es la existencia de unas deliciosas manzanas y unas ciruelas rojas protegidas por unas espigas trenzadas a modo de cornucopia en uno de los laterales de la cesta. Esta espiga pueden recordar a Ceres, diosa de la agricultura.
Resulta curioso la presencia de esas dos frutas en la cesta y, en concreto de las manzanas, ya que en el mundo clásico tenían un papel importante, hecho que lo demuestra el gran número de referencias que se hacen de ellas en las fuentes, e incluso su nombre genérico "mêlon, en griego y malum, en latín" se empleaba para denominar a otras frutas como el melocotón, el membrillo, la granada, el albaricoque, la cidra, etc:
En la alimentación: con ellas acababan siempre los banquetes, de ahí la cita de Horacio:"ab ovo usque ad mala". Se servían en los banquetes fúnebres ("[…] a su alrededor había garbanzos y altramuces, nueces a discreción y una manzana por persona", Petronio, Satiricón, 65 y 66). Eran muy elogiadas como remedio medicinal a modo de antídoto o como un buen astringente o estimulante estomacal y también por su dulzor:"manzanas que en dulzor rivalizan con los panales" (Marcial, XLIII. - Un mal banquete. L.I). Se empleaban para acompañar los guisos, en conserva, en mermeladas, en líquidos como el vino o vinagre de manzana. Ya conocían muchas variedades: dulces, ácidas,....se las clasifica en función a la época de maduración: manzana de primavera, otoño, verano o invierno. Se las nombraba según su ciudad de procedencia: de Epiro, de Sidunte, de Mordio, de Gangras, de Babilonia, etc.
En la mitología: las manzanas del Jardín de las Hespérides, la manzana dorada de Atalanta o la manzana del Juicio de Paris.
A su vez, como ocurre en otras culturas, simbolizaban amor, buena salud, belleza, fertilidad y prosperidad.
Parece que Popea al escoger esta fruta quiso transmitir esa dicha a los que fijasen su mirada en ella.
Acabemos con una bella cita de Plutarco, disfrutando de la hermosura de la cesta de Popea:
"El manzano de todos es el más espléndido, el de frutos más brillantes" ( V, 683 c y ss)
Plurimam salutem!!


Buenos días Charo:
Ya echaba de menos las entradas tan estimulantes a las que nos tienes acostumbrados. Respecto a la anterior, de recopilación de recetas, será para revisarlas más poquito a poco, pero vamos, una joya, como siempre. Respecto a la manzana, quiero transcribir un fragmento del diccionario Chevalier, que me parece que no tiene desperdicio, por eso lo transcribo íntegramente:
"El simbolismo de la manzana procede, según el abate E. Bertrand (citado en BOUM,235), de lo que contiene en su interior; una estrella de cinco puntas formada por los alvéolos que encierran las pepitas. Por esta razón los iniciados ven en ella la fruta del conocimiento y de la libertad y, por consiguiente, comer la manzana significa para ellos abusar de la inteligencia para conocer el mal, de la sensibilidad para desearlo y de la libertad para perpetrarlo. Pero como pasa siempre, la muchedumbre vulgar toma el símbolo por la realidad. El pentagrama (pentagrammon), símbolo del hombre-espíritu, en el interior de la carne de la manzana simboliza, además, la involución del espíritu en la materia carnal. Semejante observación aparece ya en L´Ombre des Cathédrales de Robert Ambelain: La manzana, incluso en nuestros días, es para las escuelas iniciáticas el símbolo del conocimiento, ya que al cortarla en dos (en el sentido perpendicular al eje del pedúnculo) hallamos dentro un pentagrama, símbolo tradicional del saber que dibuja la propia disposición de las pepitas."
Perdona Charo si es largo el comentario, pero me pareció tan interesante.
También era el símbolo de la eterna juventud, como cuenta Gervasius, decía que Alejandro Magno encontró manzanas en la India que prolongaban la vida de los sacerdotes hasta en 400 años. Y bueno, las manzanas de oro de las Hespérides, frutos de la inmortalidad. Qué interesante fruto que inspiró e inspira tanto simbolismo. Da que pensar, desde luego y todo eso, estimulado por esta entrada. Me encanta venir por aquí, es un kiai que aprecio.
Ah, algo que olvidaba, también la ciruela es símbolo de inmortalidad esta vez en sentido de renovación, como el círculo de la vida que renovándose se hace eterno, la primavera según Oriente e incluso el Universo. Menuda cesta a nivel simbólico, vamos como que parece haber permanecido intacta así tal como nos la muestras, gracias a todo ese simbolismo que contiene;-)
Comentario de Viena del blog Sabores de Viena.

5 comentarios:

Charo Marco dijo...

Querido Apicius, muchas gracias por editar el artículo de La Cesta de Popea en su blog, es un verdadero honor.

Saludos

lola dijo...

nuevamente ¡¡gracias¡¡ por ilustrarnos, aunque me gusta mucho la cocina reconozco que me limito a cocinar y quiza deberia dedicar más tiempo a la ilustración


¡¡un beso¡¡

Viena dijo...

Lo mismo le digo Apicius, gracias por publicar mi comentario al excelente artículo de Charo.
En un blog de la calidad del suyo, es todo un honor.
Un abrazo.

Apicius dijo...

Gracias Charo por las amables palabras, pero todo el merito es suyo. El honor es mio.
Saludos

Apicius dijo...

Gracias Lola y Viena, gracias por la visita y comentario.
Saludos