13 noviembre 2006

El Chantilly y el suicidio de Vatel

La creación de esta crema sublime se atribuye por lo general, a Vatel.
Pero ya los pasteleros de Catalina de Médicis (1519-1589) ya batían la crema con batidores hechos con ramas de retama.
Esta crema la dio a conocer Vatel en una recepción que dio Fouquet en honor de Luís XIV en el castillo de Vaux-Praslin.
Así que el nombre de pila la obtuvo más tarde cuando Vatel entró al servicio de los Condé en el castillo Chantilly, donde moriría diez años más tarde.
Ahora bien no nos debemos confundir cuando veamos platos “a la chantilly” que son creaciones de Vatel, la mayoría de estas denominaciones son del siglo XIX y tiene de común el uso de la nata en sus preparaciones.
Ya que este tema esta relacionado con Vatel, veamos que le paso.
Suicidio debido al pundonor profesional.
Es un error creer que Vatel era de oficio cocinero. Lo más probable que supiera guisar pero tanto en casa de los príncipes Condé como anteriormente en la casa del superintendente de Hacienda Fouquet, ostentaba el cargo de “Controler genéral”. Debido a su cargo, que era de mucha importancia, tenia que controlar: cocinas, comestibles, conservación de muebles, cuadros, vajillas de oro y plata, luminaria, proveedores, servicio, etc. etc. es decir que todo estaba bajo su control.
Vatel junto a Gourville eran los dos soportes de la administración de la casa de los Condé.
En 1663, se inician las grandes obras de remodelación del castillo y Vatel, como Controlador General, asume la pesada tarea de la gestión de la mansión. Cuando se ter­minan las obras, el príncipe de Condé invita al rey.
Sin ayudantes ni información, Vatel se encuentra agobiado por los preparativos, porque lo previenen solo quince días antes. En poco tiempo tuvo que organizarlo todo, incluidos los fuegos artificiales. Los invitados son más numerosos que los previstos y faltan asados. Vatel soporto mal tantos fallos. Por la noche, muy excitado y sin poder dormir, se le­vanta a las cuatro de la mañana e inspecciona cocinas y despensa.
Como era Viernes de vigila había pedido pescado a los pescateros de París y de la costa, para no andar corto, así que esperaba una cantidad mas que suficiente para la comida del mediodía.
El tiempo pasaba y el pescado no llegaba, al amanecer se encuentra con un muchacho que traía dos cestas de pescado, Vatel le pregunto ¿Este es el pescad? ¿Esto es todo lo que traes?, la escueta respuesta que obtuvo “Si, señor y se dirigió a las cocinas”
Estaba demasiado cansado para acordarse que había pasado pedidos a otros.
Desalentado y totalmente deprimido le dijo a Gourville, “No podré sobrevivir a tanta desdicha. He perdido la reputación y el honor”
Gourville, debido a que le despertó para decirle esto y en su estado soñoliento, no le prestó atención.
Vatel se encerró en su cuarto, en su desesperación y mientras realizaba ese acto de locura, iban llegando los otros pescateros con los cestos rebosantes de pescado.
Para no perturbar la fiesta, Vatel fue envuelto en una saba­na y lo sacaron sigilosamente en una carroza del castillo y fue llevado a la parroquia. Como se trataba de un suicida el párroco exigió le entregaran una orden escrita del príncipe Condé para ser enterrado en el cementerio, cosa que así se hizo.
Fue el final trágico de un gran profesional, para el cual las manifestaciones de triste­za fueron escasas.
En una de sus cartas, madame de Sevigné ilustre epistolaria, presente en la fiesta, reseñó el acontecimiento en una carta fechada el 26 de abril de 1671, (el óbito tuvo lugar el 24) “Je jette mom bonnef, par dessus le moulin et je ne fais rien du reste”, lo que según los que dominan la lengua de Moliere viene a decir “Ahí me las den todas”.

8 comentarios:

Sebastián Damunt dijo...

Distinguido amigo Apicius:
Acabo de descubrir su extraordinario blog, que parece más bien una enciclopedia gastronómica.

Seccion libros Antiguos
La cocina de cada día
Vagabundeando por los libros
RECETAS CON HISTORIA E HISTORIA DE LA GASTRONOMíA
La Cocina Paso

He dado un somero repaso por cada una de las secciones y, sinceramente estoy sorprendido. Tomo buena nota y, poco a poco, iré repasando sus entradas.
Un saludo admirado de
Sebastián Damunt
http://www.blogs.laverdad.es/Libroscocina

Apicius dijo...

Gracias Sebastian por sus palabras.
La sección de libros antiguos ya esta operativa al 100%, para ver el libro en su integridad, doble clic sobre el titulo.
La cocina de cada día y por problemas del servidor no esta operativa, creo que en unos días lo arreglaran
Saludos

Guillermo dijo...

Que tal:
Soy Guillermo Guerrero, trabajo en una editorial mexicana que hace revistas de gastronomía. Acabo de descubrir su blog y créame que hasta me da pena lo que se publica acá, ¡usted es un sabio! ¡Que maravilla! ¿Tiene libros publicados en España? ¿Podría conseguir alguno en América?

No quepo de la emoción de encontrar este blog.

Guillermo

guillermo.guerrero@gmail.com

Apicius dijo...

Hola Guillermo:
Mi capacidad no da para tener publicado ningún libro.
Yo soy un apasionado de la gastronomía y de todo lo relacionado con la misma.
Lo que escribo en estos blogs es por pura afición y lo que trato es la devaluación de tópicos, así como de platillos que hago en mi casa.
Me hace un honor con las palabras que me ha dedicado.
Saludos

Guillermo dijo...

Pues debería de pensar en publicar algo, acá sería un éxito.

Saludos.

Guillermo Guerrero

Eudora dijo...

No sé si iconoce alguna de las peliculas dedicadas a vatel, le recomiendo la de Roland Joffé, que juega algo con la historia... La realidad es que, de lo que le pasó a Vatel, sólo sabemos lo que cuenta la Sevigné en su carta, de ahí que se atribuya su suicidió al "stress", pero, por desgracia, no hay más fuentes del o sucedido, al menos que yo conozca.

Un placer leer su blog.

Apicius dijo...

Hola Eudora:
Tomo nota de la película que me indica.
De Vatel en todos los libros en que lo mencionan vienen a decir lo mismo sobre su muerte.
Como muy bien dice toda la información proviene de las cartas de la señora Sevigné.
Gracias por leerme.
Saludos

Anónimo dijo...

http://contraelplagio.blogspot.com/